 Abdullah Ommidvar. |
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El conocido productor chileno-iraní, Abdullah Ommidvar, se mostró bastante contento por formar parte del grupo de personalidades que integran el flamante Consejo del Festival Internacional de Cine de Valdivia. Con su reconocido buen humor y simpatía, en los pasillos del Hotel Pedro de Valdivia, antes de entregar su opinión, nos dijo que lo primero que le ocurrió es entrar en una confusión de si era consejero o concejal, porque de ser lo último se acababa de convertir en un edil. "Llevo 40 años en Chile, ayudando al desarrollo del cine, contribuyendo a que actualmente exista en el país un promedio de 18 a 20 largometrajes por año; además de esto también podemos aportar un granito a esto del Festival de Cine de Valdivia", comentó. Dentro de los compromisos específicos que asumió -dijo- está el contactar a la directora del Festival, Lucy Berkhoff, con empresarios, en Santiago, para que brinden más apoyo al Certamen y al desarrollo de la cultura cinematográfica. "Creo que puedo hacer más de algo en tal sentido", puntualizó. CINE IRANI Ommidvar expresó también su parecer respecto al cine iraní, una de cuyas producciones (Irán-Francia),,"Kandahar" (dirigida por Moshen Makhmalbaf), está participando en la competencia de Panorama Internacional. Actualmente, con el gran puritanismo existente en Irán, en un filme es imposible mostrar sexo, drogas, prostitución, violencia, ni siquiera un trago y hombres y mujeres tampoco pueden tocarse. "Sin estos ingredientes -sostuvo-, los occidentales no pueden hacer ni siquiera una película, pero los iraníes parecen disponer de tal talento que pese a no poder utilizar ninguno de los elementos mencionados, están realizando películas que arrasan con todos los premios del mundo". Contó que especialmente en Francia existe una verdadera locura por ver el cine de Irán."Cada una de esas películas que se hacen en Irán", son como un regalo de Dios", manifestó. Aunque dijo no estar de acuerdo con el sistema político-clerical de su país, considera que sus largometrajes son muy buenos para educar a la gente en los buenos modales y costumbres; es así como con su esposa han visto siete veces "Los Niños del Cielo". |