 Muqtada al- Sadr rodeado de sus seguidores, ayer en Nayaf. |
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El clérigo iraquí Muqtada al-Sadr rechazó ayer el ultimátum del gobierno iraquí de deponer las armas y retirar su milicia de una mezquita inmediata e incondicionalmente. Haidar al-Tourfi, funcionario de la oficina de al-Sadr en Nayaf, dijo que recibió un mensaje del clérigo en que rechazaba el ultimátum. "Victoria o martirio", reza el mensaje, según al-Tourfi. Horas antes, el ministro de estado Qassim Dawoud había advertido que las fuerzas del gobierno allanarían la mezquita si la milicia de al-Sadr no abandonaba el lugar. Incluso anteayer el clérigo chiíta había anuciado que aceptaba la propuesta de la Conferencia Nacional que planteaba una salida pacífica al conflicto por la ciudad santa. COMBATES En tanto, ayer se reanudó la lucha en numerosos vecindarios alrededor de los lugares sagrados chiítas de la ciudad iraquí de Najaf. Muchas zonas fueron objetivo de intensos ataques con granadas. Según informó la cadena CNN, en los alrededores del recinto religioso donde se atrincheran los seguidores del clérigo radical se escuchan fuertes explosiones y constantes disparos. En la mezquita, sagrada para los chiítas, además de los milicianos de Al Sadr hay mujeres y niños. Los milicianos de Al Sadr, el "Ejército del Mahdi", están en alerta y se han posicionado en los tejados de la zona para responder a los ataques. Intensos bombardeos se registraban en la ciudad santa de Najaf, no lejos del mausoleo del imam Alí, donde se han atrincherado los milicianos del jefe radical chiíta Muqtada al- Sadr. Aviones de combate estadounidenses sobrevolaban el sector, mientras que tiros de artillería se oían desde la zona del cementerio de la ciudad, feudo de las milicias del Ejército del Mehdi. Estos combates se produjeron sólo algunas horas después de que el Primer Ministro iraquí, Iyad Allawi, lanzara un "último llamado" a las milicias radicales para que depongan las armas y abandonen la ciudad de Najaf. |